A todos.
Diré a mi favor, que tengo un saco lleno de paciencia que sostiene mi sonrisa.
Una dosis de locura que aguanta indecentes.
Un amor, una persona, que hace que siga en este mundo aguantando gilipolleces.
Tengo buenas caras para todos los burros que se pongan por delante.
Mi bondad es tan grande que a veces se convierte en tontura.
Intento sonreír a las malas caras.
Bailo y me distraigo por no decir cosas que no quiero y quizás...
Quizás todo esto se este acabando.
La niña que aguantaba y aguanta quiere desaparecer.
Empiezo acabando con esta historia.
No me sirvió para nada ser así.
Bien sabe todo aquel que se haya parado a observarme unos minutos, que por falta de paciencia no ha sido.
Las lagrimas invaden mi cuerpo cada vez que cada uno de vosotros me faltáis al respeto.
A todos os digo que puede que este equivocada.
A todos predico que mi paciencia esta llegando a un limite.
A todos.
¡Grito! y si, quizás eleve mi voz demasiado pero aun así.... no se me escucha, y por eso lo escribo.
Y aunque me repita esto todos los días, que tengo que dejar de ser tan tonta...
vuelvo a caer como una
